Cuando en 1991 el Ministerio de Educación, a través de la División de Cultura, comenzó con los primeros acordes de las Orquestas Juveniles, no muchos esperaron que quince años después el proyecto estuviera convertido en una Fundación que agrupa a más de diez mil niños y jóvenes de todo el país.
Desde Curanilahue, donde comenzó esta melodía, pasando por Lautaro, Isla de Pascua y Chiloé, las Orquestas Juveniles se han convertido en una oportunidad para niños y jóvenes que son parte de los estratos medio y bajo. A través de la música, han aprendido, crecido y recuperado el sueño de Jorge Peña Hen.
Motivado por esta mágica realidad, el realizador Ricardo Carrasco registró, durante seis meses, la experiencia de las Orquestas Juveniles e Infantiles de Chile, apoyado por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, a través del Fondo de la Música.
Para el director, el desafío fue plasmar el espíritu de las Orquestas, cómo han cambiado la vida de los niños que participan de ellas. “Queremos descubrir cómo la magia de la música transforma a los niños de diferentes lugares con culturas y visiones distintas. ¿Por qué un niño mapuche se ilusiona con Mozart, o una niña de Isla de Pascua se estremece con Beethoven?, o ¿Por qué un joven del altiplano sueña con Bach? Estas preguntas se responden a lo largo del país con las experiencias de miles de niños que participan en las Orquestas Juveniles y que tienen un mundo que mostrar para dar a conocer lo que hacen y la importancia del apoyo de la Fundación en esto”.
Además, fue la forma de recuperar el legado del músico Jorge Peña Hen, el primero que soñó con acercar la música clásica a los niños, especialmente, a aquellos que por su situación económica no podían acceder a ella. Era la década del 60 y en La Serena sonaban los primeros acordes de una ilusión que se vió truncada en 1973, cuando el músico fue asesinado por la Dictadura, luego de ser vinculado al Plan Zeta.
Dicho acontecimiento truncó el futuro de las orquestas. Sin embargo, a partir de 1990, Fernando Rosas y los ex alumnos de Peña Hen, José Urquieta, coordinador de las orquestas Juveniles e infantiles en La Serena, y Américo Giusti, fundador de la orquesta de Curanilahue, comienzan a revitalizar el movimiento que hoy integran más de diez mil niños en todo el país, desde Santiago hasta los lugares más recónditos.
Valor para seguir tocando será estrenado el próximo 3 de julio en la Cineteca Nacional, mostrando que el anhelo de Jorge Peña Hen está más vivo que nunca.
Ficha Técnica
Dirección: Ricardo Carrasco- Debora Gomberoff
Fotografía: Ricardo Carrasco
Sonido: Sebastián Navarro
Montaje: Debora Gomberoff
Producción: Emilia Arias
Una Producción El Paseodigital
Patrocinio de la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles de Chile
Financiado por El Consejo de la Cultura y las Artes, Fondo de la Música, 2006
Duración: 90 minutos
Más información: valorparaseguirtocando.blogspot.com